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Escrito por Alex Oviedo
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Martes, 09 de Noviembre de 2010 17:12 |
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"2 de octubre de 1918
Hospital de Campaña de Rendeaux,
Sector Oeste, cama 21
Saint Mihiel
Amigo Jean:
Estoy en un pequeño hospital de campaña cercano a Saint Mihiel, en la región de Champagne, no lejos del frente noroeste, que, en las últimas semanas, está desplazándose hacia tierras belgas.
El loco de Debruyne está al tanto, como yo, de tu flamante grado oficialesco. Ello va contigo. Además, has nacido con tan grande estrella que las balas, después de hacerte humilde reverencia, irán a incrustarse en la anatomÃa del prójimo; espero que no te moleste demasiado el sarcasmo. Bueno, no quiero continuar divagando; tampoco tengo derecho a ello. Tú fuiste el único que, más o menos veladamente, salió en mi defensa cuando me vi envuelto junto con Debruyne y Etoile en aquel desgraciado asunto. Fue el primer acto del declive final. Sigo, o mejor, comienzo..."
Yoni Vidarte, El ocaso de Santiago Laporte (Ed. Penibética)
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Escrito por Alex Oviedo
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Domingo, 07 de Noviembre de 2010 19:05 |
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"Las maletas pesaban más de la cuenta. SerÃa por el frÃo que agarrotaba las manos, o quizás fuera la sensación familiar y abrumadora de estar transportando de un lugar a otro una inútil colección de objetos que ya no interesaban demasiado a nadie. Lucio Egaña dejó las maletas en el suelo y las miró como si no fueran suyas. Se quedó allà un rato, se frotó las manos, se olvidó de que era un barco extranjero anclado en mitad de la calle transitada de una ciudad dura y pequeña".
Alejandro Fernández Aldasoro, Un viajante (Ttarttalo)
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Escrito por Administrator
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Martes, 03 de Agosto de 2010 09:20 |
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"Mientras me hacen el escáner la doctora repite mi nombre: «¿Qué tal estás, Ignacio?» «Ponte aquÃ, Ignacio.» «Ahora un poco más a la derecha, Ignacio». «Ya está, Ignacio». Ahora vendrán a buscarte, Ignacio». «Adiós, Ignacio». Ya sé que es un truco para tranquilizarme, pero funciona. Aunque todo el mundo me llama Iñaki, no habrÃa venido mal incluso algún don Ignacio. Sin embargo, sólo me relajo de verdad cuando llega el celador para subirme a la habitación, gira la camilla de golpe y arranca al grito de: «¡Vamos, moreno!»"
Iñaki Uriarte, Diarios 1999-2003 (Ed. Pepitas de calabaza)
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Escrito por Alex Oviedo
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Lunes, 17 de Mayo de 2010 15:13 |
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"Hay un tiempo para la vida. Los vientres hinchados de las hembras alumbran a sus crÃas. Asà ha sido desde siempre. No importa la raza ni la especie. Es algo hermoso. Mágico. El milagro más grande que nadie pueda presenciar.
Padre era partero. AsistÃa a las yeguas. A veces me llevaba con él. Asomaban primero las pezuñas de las paticas delanteras. Tras las largas patas, la cabeza. Entonces padre agarraba al potro y tiraba de él con cuidado. Mientras tanto hablaba a la yegua en una lengua extraña. Tan suave y cadenciosa que amansaba los dolores de la parturienta.
Historia universal de los Hombres Gato, Josu Arteaga (Arrasate, 1971)
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Escrito por Alex Oviedo
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Lunes, 10 de Mayo de 2010 17:43 |
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"TODO ES NADA, TODO ES A LO SUMO TIEMPO QUE FLUYE.
Juan Bastian siente que estas once palabras, garabateadas en mayúsculas rojas sobre un papel ajado con la firma de Vera al pie, dirigen su viaje hacia el pasado igual que en los últimos cuatro años han simbolizado su terror por el presente y por el futuro, esa exclusiva mazmorra intangible de incertidumbre sin horizontes de remisión entre cuyos muros ha sobrevivido acongojado e impotente, resignado al castigo como un mártir de sà mismo. Las once palabras han sido sus compañeras fieles, perennes, durante cada uno de los dÃas de cada una de las semanas de cada uno de los meses de cada uno de los años que ya han rebasado la cifra de cuatro. Respiran con él, laten con él, se nutren de él. Incluso podrÃan ser ellas las que lo han mantenido con vida, si puede llamarse asà a su fuga sin fin de los hombres de Humberto, esos sicarios del serrucho y alfiler aterradoramente invisibles que nunca han dejado de perseguir su rastro".
Todo el amor y casi toda la muerte, Fernando MarÃas (Bilbao, 1958)
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